Uno de los sospechosos de haber matado a Gonzalo Barrionuevo, el estudiante catamarqueño que fue asesinado el 26 de abril, decidió entregarse a la policía.

Aparentemente, "Gonzi", como le dicen al sospechoso, se dio cuenta que se encontraba acorralado. Sus propios vecinos lo delataron al contar a la policía que le habían comprado a él y a otro joven, un par de zapatillas, que serían las que tenía el estudiante de Educación Física cuando fue asaltado.

Con esta información, se decidió la detención del joven de 19 años, y de otro sospechoso, apodado el "Cheto", de 24 años. Ambos fueron buscados en sus respectivas casas, pero ninguno se encontraba allí. A pesar de eso, hoy a la siesta "Gonzi" llegó a la guardia policial de tribunales con un abogado y se entregó. LA GACETA ©